Tal vez sintiendo se entiende más esta canción
Tan diminuto ante el cosmos. Como alzarse entre incontables puntos en la inmensidad del espacio.
Transformaste lo especial en algo simple. De cámara lenta, a cámara rápida. De luz a oscuridad, de risas de complicidad a llantos de soledad.
Las palabras perdieron valor. Las miradas se apagaron. Las bocas callaron. Los brazos cedieron. Las oportunidades terminaron. El destino murió, el presente ganó. La rutina maldijo. La sorpresa huyó.
Como si fuera retirado el algodón de aquel muñeco dejando una triste carcasa alegre por fuera vacía por dentro.
Y claro los gestos de negación, que confundido estabas, que perdido te encontrabas, que GRAN ERROR.
Cuando uno recibe un golpe tan duro, la estética carece de importancia. Si años de esfuerzos no lograron su fruto es evidente que los instantes no revolucionaran nada. Los golpes de suerte no existen aquí.
No me entristece el futuro, al fin y al cabo es algo que tendré que aceptar, me entristece lo que no pudo ser. Las variables insignificantes que pudieron haber cambiado la ecuación.
Aun así no me arrepiento de nada. Siempre consideré el abanico de opciones y circunstancias que traerían mis acciones y quizá es eso lo que desestabiliza el panorama. Ser consiente que nunca importó y nunca lo hará. Quedan recuerdos, todo lo demás se destruye.
Como si tratara de una horrible broma, o quizás del karma lo que sentí hace muy poco no es para alegrarse. Realmente debí comportarme mal para estar pasando por esto. Asumo la culpa como así también deseo ser recompensado por mis buenas acciones, pero ¿quién decide lo que ocurre y cuándo?.
Ya lo dije antes: los errores que cometo en las decisiones suelo pagarlos muy caro. Y me pregunto ¿todavía no es suficiente?.
El fracaso ocurre tan a menudo que ya me estoy acostumbrando.
Te parecerá raro pero... seguimos conversando en mi mente. Es la única manera que tengo de no perderte para siempre. Y así tu recuerdo eternamente fuerte es mi manera de sostenerme.
Cuando una simple acción realizada de manera instantánea puede romper relaciones y códigos. Cuando vale más ser el vivo, el ganador, el predominante, el que roba la atención y no conforme con eso se precisa denigrar al otro... observando aquel panorama me enfurezco. ¿Por qué generar enemigos donde no los hay y dejarlos en el piso sangrando para regocijarse y sentirse escalones por encima, ¿por qué tenemos ese complejo de inferioridad-superioridad?.
Lo único positivo que voy a rescatar de este año es el haberme dado cuenta que el compañerismo es una basura, al menos como se lo considera hoy en día (siendo especifico en el término, explicado como simples sociedades momentáneas para beneficio individual o grupal). Escrito de esa forma tal vez creas que no tiene nada de malo, y lo grave del asunto es que compañerismo se refiere a una relación amistosa de colaboración y solidaridad entre camaradas. En las buenas y en las malas. Pensar en el otro y no en uno mismo.
Siento que la mayoría no distingue el peso de las diversas piedras habidas y por haber, colocándolas y distribuyéndolas sin una orientación lógica en la compleja balanza de la vida.
Es como confirmar la presencia de un trauma psicológico, no importa el tiempo, esta grabado en las profundidades de mi mente, sangrando constantemente.
En ese momento era muy feliz, como si de un golpe de suerte se tratase, era día de semana y estaba libre de responsabilidades laborales por las próximas 48 horas.
Junto a 3 personas más alquilamos una cancha de tenis para aprovechar y disfrutar la interrupción semanal.
Como era costumbre me acompañaba la persona que tanto admiraba.
Inmediatamente al llegar al club comenzó la hora de disponibilidad en el recinto, el alquiler no supuso ningún inconveniente. Particularmente me preocupaba la técnica con la que realizaba el saque.
Los años de inactividad pasan factura en los deportes competitivos. Así que me dispuse a practicar.
1 vs 2 (yo contra 2 compañeros), el que faltaba solo observaba a unos metros.
Note poca iluminación en la mitad del campo donde jugaba, entonces me aleje un instante para accionar el interruptor de la luz que causaba problemas. En los pocos segundos que me ausenté algo cortó con la agradable atmósfera que había en el grupo. Quizá había hecho algo mal y no me había dado cuenta.
Ya en mi sitio presto a pasar un buen rato, mis colegas enojados me observan y recriminan una acción que nada tenia que ver con la circunstancia que se vivía en el momento. Sorprendido percibí el tono serio de las palabras por lo que rápidamente supe que no iba en broma. Desconcertado les contesté "si tanto les importa háganlo ustedes mismos".
2 de mis compañeros salieron inmediatamente indignados, la otra persona (por supuesto la que más apreciaba en la vida) se tomó un minuto para pensarlo.
Enfurecido por la situación le dije nervioso que se fuera y me dejara solo. Sin meditarlo más se marchó sin dirigirme la palabra. Tras cerrar la puerta a mi espalda, se generó un sentimiento oscuro en mi interior, la tristeza más apabullante que jamas alguien pueda sentir.
La cancha de tenis se redujo a un simple cuarto.
Negado a sufrir por un episodio tan ridículo traté de continuar con mi práctica. Luego del primer golpe tras el incidente me di cuenta que no era posible. Rompí a llorar y me senté en el suelo consciente de que me habían arruinado los próximos días libres.
Sabía que, una vez más, debía utilizar obligado aquella máscara para enfrentar al mundo.
Es tan normal que me hablen de vos y se me borre la sonrisa.
Todo lo que digas puede ser usado en tu contra. No solo por alguien en particular, si no también por la vida misma.
En el libro se detalla un experimento elaborado por el psicólogo Steve Sherman. En él, llama al azar a algunos números y le pide a la gente que asistan a prestar trabajo voluntario en una recaudación de fondos para una asociación de investigación contra el cáncer. Debido a que, para nuestra autoimagen, luchar contra el cáncer es algo bueno y con lo que nos gustaría vernos asociados, mucha gente dijo que asistiría al evento, pero sólo 4% de los que confirmaron asistieron en realidad.
En una siguiente ronda de llamadas, Sherman simplemente le preguntó a la gente si ellos creían que eran el tipo de persona que donaría su tiempo si tuviera que hacerlo. Casi todos los que respondieron positivamente asistieron después al evento de recaudación.
La lección, el tweak o el hack conductual parece consistir en que si logras que una persona se convenza a sí misma de ser cierto tipo de persona, actuará en consecuencia con eso. En cierto sentido, incluso sería posible decir que la manipulación es posible no porque el manipulador le diga a la gente qué hacer, sino porque es capaz de convencer a la gente de que son ellos mismos quienes quieren hacer esas cosas. La gente no puede ser manipulada a menos que quieran ser manipulados.
Esto ha dado pie a todo tipo de malentendidos históricos. Para usar un ejemplo polémico, pensemos en que los crímenes y horrores del nazismo en la Segunda Guerra Mundial estaban dirigidos no sólo a instaurar una forma particular de sociedad industrial, sino a hacerle creer a los alemanes que dicho mundo era posible. Fue el mismo caso con China: los dictadores confunden propaganda con historia, persuadiendo eventualmente a la gente de ser una "raza" superior o elegida por dios; si la gente asume tales directivas, en estricto sentido no está siendo manipulada, sino siguiendo la imagen de sí misma que reciben del gobierno, los medios u otras personas, en los casos anteriores, con desastrosas consecuencias.
El "efecto Pigmalión" ha sido descrito como el responsable de estos comportamientos. En ciencias sociales (también llamada "efecto Rosenthal"), el efecto Pigmalión es un fenómeno que consiste en que, mientras más altas expectativas se pongan en una persona, mejor será su desempeño. Pigmalión fue un famoso escultor de la Antigüedad griega quien en algunas versiones de la leyenda se enamora de su propia estatua, una reproducción de Afrodita, por lo que la diosa, conmovida, le da vida a la estatua para que el escultor pueda disfrutar de ella.
Esto nos demuestra que en efecto puede haber maneras de manipular a la gente, pero que por la misma vía puede generarse un cambio social positivo convenciendo a la gente de las ventajas y oportunidades que tienen; sin embargo, en el ejemplo del libro, la gente estuvo dispuesta a prestar su trabajo voluntario no por la importancia intrínseca de la lucha contra el cáncer, sino porque quieren creer que son personas consideradas y conscientes que ayudan a los demás. Si al creerlo ayudan a los demás, ¿por qué no?
Si puedes hacer que alguien crea algo sobre sí mismo, con toda seguridad es posible que esa persona compre los productos que le refuerzan esas ideas de sí mismo, es posible hacer que actúe o haga cosas que del mismo modo refuercen lo que ya sabe, incluso estando en contradicción con valores "humanos" de tipo más general, como la vida o la honestidad. En las micropolíticas de convivencia tomamos muchas decisiones sin darnos cuenta; si la gente tiene tiempo de pensar y elegir, probablemente tomen decisiones que pueden no ser congruentes con sus futuras acciones (como en el primer experimento); pero si hay que decir o hacer algo de inmediato, es decir, actuar rápidamente (como cuando te hacen una encuesta, te piden que firmes algo o simplemente actúes impulsivamente), es muy probable que quien hace las preguntas tenga más control de la situación, incluso sugiriendo la respuesta que la gente debe dar en la misma elaboración de la pregunta, lo que da la impresión de que se dio una respuesta "correcta" y que nuestro interlocutor la aprueba (segundo experimento), por lo que actuamos en consecuencia con ella para no "decepcionar" la imagen que dimos de nosotros mismos.
La lección es que la gente no puede ser manipulada para bien o para mal a menos que voluntariamente decida manipularse a sí misma.
Fuente: Por PIJAMASURF - 05/26/2013 (www.pijamasurf.com)
Reconozco las buenas intenciones de la gente aunque no soporto la ignorancia. La pregunta es ¿hay culpa?, no lo se, la verdad no puedo afirmarlo.
Las técnicas de manipulación empleadas en los medios de comunicación son sutiles, adiestran masas. El sentido de pertenencia es enorme, el querer formar parte de un grupo que nos identifique y apoye en aquellos ideales tan propios es sin duda reconfortante.
Lo que hacen justamente es victimizarnos para generar un enemigo invisible.
No tienen noción de lo que se esconde atrás, el monstruo que ríe por la espalda.
Despierten de una vez.
Irrecuperables memorias desparramadas por el viento. No solo serán los recuerdos rotos de tu existencia más tarde te unirás en cuerpo y alma. Dejaras de ejercer influencia y descubrirás que en realidad no eres nada.
Históricamente los medios masivos han probado ser altamente eficientes para moldear la opinión general. Gracias a la parafernalia mediática y a la propaganda se han creado o destrozado movimientos sociales, justificado guerras, matizados crisis financieras, incentivado unas corrientes ideológicas sobre otras e incluso se da el fenómeno de los medios como productores de realidad dentro de la psique colectiva.
¿Pero cómo detectar las estrategias más comunes para entender estas herramientas psicosociales de las cuales, seguramente, somos partícipes? Por fortuna Chomsky se ha dado a la tarea de sintetizar y poner en evidencia estas prácticas, algunas más obvias y otras más sofisticadas, pero aparentemente todas igual de efectivas y, desde un cierto punto de vista, denigrantes. Incentivar la estupidez, promover el sentimiento de culpa, fomentar la distracción o construir problemáticas artificiales para luego, mágicamente, resolverlas, son sólo algunas de estas tácticas.
1- La estrategia de la distracción
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a la granja con los otros animales (cita del texto Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
2- Crear problemas, después ofrecer soluciones
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana o planear y ejecutar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3- La estrategia de la gradualidad
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. De esa manera condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (como el neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4- La estrategia de diferir
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5- Dirigirse al público como criaturas de poca edad
La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se pretenda engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
6- Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional y por ende al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones o inducir comportamientos.
7- Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que el nivel de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores" (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas).
8- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad
Promover en el público la idea de que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto.
9- Reforzar la autoculpabilidad
Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autoinvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!
10- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el que los individuos tienen y ejercen sobre sí mismos.
Fuente: por PIJAMASURF - 09/20/2010 (www.pijamasurf.com)
Sin embargo dudo que me lastime, al menos es incomparable con el corte desmedido que cruza mi corazón, latente y fresco como nunca. Debo decir que ya me acostumbre al dolor.
Reflexionando concluyo que probablemente estés enojada, tengas más problemas que yo, o quizás no te importe en lo absoluto. Que más da. Intente acercarme y choque contra una pared, ya no más.
Evidentemente no valgo lo que creía. Seguramente aquellas acciones pasaron inadvertidas, como todo lo que hago. Estoy convencido que si te detuvieras a observar y apartaras de tu mente tus ideales y necesidades notarias el esfuerzo que hice para no romperlo todo. Para sostenerlo con las puntas de mis dedos y lanzarlo hacia arriba con todas mis fuerzas. Fue mi mejor intento, créeme que lo fue. En ese estado no puedo ofrecerte más. Se que es poco pero... algo es algo, no?. Claro... cómo conformarse?. Todo o nada es tu filosofía?. Si te gustan los extremos ¿por qué no fuiste a toda velocidad?. Esos movimientos cuidadosos te alejaron del objetivo. ¿Cómo se pudo desgastar? No lo entiendo. ¿Hacia dónde ibas? ¿Habrá sido mi imaginación? ¿te asuste? ¿creías que mis intenciones no eran las correctas?.
El tiempo pasó. Querida amiga, te hecho de menos.














