Todo es cuestión de decisiones en la vida.
Decide bien y triunfarás, decide mal y lamentarás. Dale forma a tu accionar, sé una persona activa o una pasiva.
¿De qué sirve contemplar las posibilidades si el caos y el azar reinan en este instante?
Alguna vez creí en el destino. Al observarlo desfavorable lo negué. Sin embargo luego de meditar una duda surge en mi cabeza ...¿y si aquello era mi camino? ¿si a caso es una prueba?
Dicen que después de una tormenta viene la calma... pero como estar tranquilo cuando el cielo parece estar siempre nublado. ¿Dónde está la luz?
¿Por qué te alejas de mí?
Te alzas inalcanzable mientras yo me hundo en el olvido. ¿Será ese mi destino o simplemente una consecuencia negativa de mis actos?
Muchas veces no hay un por qué, me acostumbre a la ausencia de razones, aunque un vacío se genera por dentro. Profundas espinas que molestan incansablemente.
Es cuestión de adherirse a la moda del olvido. Apágate. Apágate de una maldita vez.
Reconforta que me mires de lejos, quisiera que continúes haciéndolo, aunque sea en muy pocos momentos.
Si entraras en mis sueños primero reirías, luego entenderías que no dejo de pensarte.
Mi lugar para buscarte. Mi lugar para encontrarte.
Tal vez sintiendo se entiende más esta canción
Tan diminuto ante el cosmos. Como alzarse entre incontables puntos en la inmensidad del espacio.
Transformaste lo especial en algo simple. De cámara lenta, a cámara rápida. De luz a oscuridad, de risas de complicidad a llantos de soledad.
Las palabras perdieron valor. Las miradas se apagaron. Las bocas callaron. Los brazos cedieron. Las oportunidades terminaron. El destino murió, el presente ganó. La rutina maldijo. La sorpresa huyó.
Como si fuera retirado el algodón de aquel muñeco dejando una triste carcasa alegre por fuera vacía por dentro.
Y claro los gestos de negación, que confundido estabas, que perdido te encontrabas, que GRAN ERROR.
Cuando uno recibe un golpe tan duro, la estética carece de importancia. Si años de esfuerzos no lograron su fruto es evidente que los instantes no revolucionaran nada. Los golpes de suerte no existen aquí.
No me entristece el futuro, al fin y al cabo es algo que tendré que aceptar, me entristece lo que no pudo ser. Las variables insignificantes que pudieron haber cambiado la ecuación.
Aun así no me arrepiento de nada. Siempre consideré el abanico de opciones y circunstancias que traerían mis acciones y quizá es eso lo que desestabiliza el panorama. Ser consiente que nunca importó y nunca lo hará. Quedan recuerdos, todo lo demás se destruye.
Como si tratara de una horrible broma, o quizás del karma lo que sentí hace muy poco no es para alegrarse. Realmente debí comportarme mal para estar pasando por esto. Asumo la culpa como así también deseo ser recompensado por mis buenas acciones, pero ¿quién decide lo que ocurre y cuándo?.
Ya lo dije antes: los errores que cometo en las decisiones suelo pagarlos muy caro. Y me pregunto ¿todavía no es suficiente?.
El fracaso ocurre tan a menudo que ya me estoy acostumbrando.
Te parecerá raro pero... seguimos conversando en mi mente. Es la única manera que tengo de no perderte para siempre. Y así tu recuerdo eternamente fuerte es mi manera de sostenerme.
Cuando una simple acción realizada de manera instantánea puede romper relaciones y códigos. Cuando vale más ser el vivo, el ganador, el predominante, el que roba la atención y no conforme con eso se precisa denigrar al otro... observando aquel panorama me enfurezco. ¿Por qué generar enemigos donde no los hay y dejarlos en el piso sangrando para regocijarse y sentirse escalones por encima, ¿por qué tenemos ese complejo de inferioridad-superioridad?.
Lo único positivo que voy a rescatar de este año es el haberme dado cuenta que el compañerismo es una basura, al menos como se lo considera hoy en día (siendo especifico en el término, explicado como simples sociedades momentáneas para beneficio individual o grupal). Escrito de esa forma tal vez creas que no tiene nada de malo, y lo grave del asunto es que compañerismo se refiere a una relación amistosa de colaboración y solidaridad entre camaradas. En las buenas y en las malas. Pensar en el otro y no en uno mismo.
Siento que la mayoría no distingue el peso de las diversas piedras habidas y por haber, colocándolas y distribuyéndolas sin una orientación lógica en la compleja balanza de la vida.
Es como confirmar la presencia de un trauma psicológico, no importa el tiempo, esta grabado en las profundidades de mi mente, sangrando constantemente.
En ese momento era muy feliz, como si de un golpe de suerte se tratase, era día de semana y estaba libre de responsabilidades laborales por las próximas 48 horas.
Junto a 3 personas más alquilamos una cancha de tenis para aprovechar y disfrutar la interrupción semanal.
Como era costumbre me acompañaba la persona que tanto admiraba.
Inmediatamente al llegar al club comenzó la hora de disponibilidad en el recinto, el alquiler no supuso ningún inconveniente. Particularmente me preocupaba la técnica con la que realizaba el saque.
Los años de inactividad pasan factura en los deportes competitivos. Así que me dispuse a practicar.
1 vs 2 (yo contra 2 compañeros), el que faltaba solo observaba a unos metros.
Note poca iluminación en la mitad del campo donde jugaba, entonces me aleje un instante para accionar el interruptor de la luz que causaba problemas. En los pocos segundos que me ausenté algo cortó con la agradable atmósfera que había en el grupo. Quizá había hecho algo mal y no me había dado cuenta.
Ya en mi sitio presto a pasar un buen rato, mis colegas enojados me observan y recriminan una acción que nada tenia que ver con la circunstancia que se vivía en el momento. Sorprendido percibí el tono serio de las palabras por lo que rápidamente supe que no iba en broma. Desconcertado les contesté "si tanto les importa háganlo ustedes mismos".
2 de mis compañeros salieron inmediatamente indignados, la otra persona (por supuesto la que más apreciaba en la vida) se tomó un minuto para pensarlo.
Enfurecido por la situación le dije nervioso que se fuera y me dejara solo. Sin meditarlo más se marchó sin dirigirme la palabra. Tras cerrar la puerta a mi espalda, se generó un sentimiento oscuro en mi interior, la tristeza más apabullante que jamas alguien pueda sentir.
La cancha de tenis se redujo a un simple cuarto.
Negado a sufrir por un episodio tan ridículo traté de continuar con mi práctica. Luego del primer golpe tras el incidente me di cuenta que no era posible. Rompí a llorar y me senté en el suelo consciente de que me habían arruinado los próximos días libres.
Sabía que, una vez más, debía utilizar obligado aquella máscara para enfrentar al mundo.
Es tan normal que me hablen de vos y se me borre la sonrisa.
Todo lo que digas puede ser usado en tu contra. No solo por alguien en particular, si no también por la vida misma.
En el libro se detalla un experimento elaborado por el psicólogo Steve Sherman. En él, llama al azar a algunos números y le pide a la gente que asistan a prestar trabajo voluntario en una recaudación de fondos para una asociación de investigación contra el cáncer. Debido a que, para nuestra autoimagen, luchar contra el cáncer es algo bueno y con lo que nos gustaría vernos asociados, mucha gente dijo que asistiría al evento, pero sólo 4% de los que confirmaron asistieron en realidad.
En una siguiente ronda de llamadas, Sherman simplemente le preguntó a la gente si ellos creían que eran el tipo de persona que donaría su tiempo si tuviera que hacerlo. Casi todos los que respondieron positivamente asistieron después al evento de recaudación.
La lección, el tweak o el hack conductual parece consistir en que si logras que una persona se convenza a sí misma de ser cierto tipo de persona, actuará en consecuencia con eso. En cierto sentido, incluso sería posible decir que la manipulación es posible no porque el manipulador le diga a la gente qué hacer, sino porque es capaz de convencer a la gente de que son ellos mismos quienes quieren hacer esas cosas. La gente no puede ser manipulada a menos que quieran ser manipulados.
Esto ha dado pie a todo tipo de malentendidos históricos. Para usar un ejemplo polémico, pensemos en que los crímenes y horrores del nazismo en la Segunda Guerra Mundial estaban dirigidos no sólo a instaurar una forma particular de sociedad industrial, sino a hacerle creer a los alemanes que dicho mundo era posible. Fue el mismo caso con China: los dictadores confunden propaganda con historia, persuadiendo eventualmente a la gente de ser una "raza" superior o elegida por dios; si la gente asume tales directivas, en estricto sentido no está siendo manipulada, sino siguiendo la imagen de sí misma que reciben del gobierno, los medios u otras personas, en los casos anteriores, con desastrosas consecuencias.
El "efecto Pigmalión" ha sido descrito como el responsable de estos comportamientos. En ciencias sociales (también llamada "efecto Rosenthal"), el efecto Pigmalión es un fenómeno que consiste en que, mientras más altas expectativas se pongan en una persona, mejor será su desempeño. Pigmalión fue un famoso escultor de la Antigüedad griega quien en algunas versiones de la leyenda se enamora de su propia estatua, una reproducción de Afrodita, por lo que la diosa, conmovida, le da vida a la estatua para que el escultor pueda disfrutar de ella.
Esto nos demuestra que en efecto puede haber maneras de manipular a la gente, pero que por la misma vía puede generarse un cambio social positivo convenciendo a la gente de las ventajas y oportunidades que tienen; sin embargo, en el ejemplo del libro, la gente estuvo dispuesta a prestar su trabajo voluntario no por la importancia intrínseca de la lucha contra el cáncer, sino porque quieren creer que son personas consideradas y conscientes que ayudan a los demás. Si al creerlo ayudan a los demás, ¿por qué no?
Si puedes hacer que alguien crea algo sobre sí mismo, con toda seguridad es posible que esa persona compre los productos que le refuerzan esas ideas de sí mismo, es posible hacer que actúe o haga cosas que del mismo modo refuercen lo que ya sabe, incluso estando en contradicción con valores "humanos" de tipo más general, como la vida o la honestidad. En las micropolíticas de convivencia tomamos muchas decisiones sin darnos cuenta; si la gente tiene tiempo de pensar y elegir, probablemente tomen decisiones que pueden no ser congruentes con sus futuras acciones (como en el primer experimento); pero si hay que decir o hacer algo de inmediato, es decir, actuar rápidamente (como cuando te hacen una encuesta, te piden que firmes algo o simplemente actúes impulsivamente), es muy probable que quien hace las preguntas tenga más control de la situación, incluso sugiriendo la respuesta que la gente debe dar en la misma elaboración de la pregunta, lo que da la impresión de que se dio una respuesta "correcta" y que nuestro interlocutor la aprueba (segundo experimento), por lo que actuamos en consecuencia con ella para no "decepcionar" la imagen que dimos de nosotros mismos.
La lección es que la gente no puede ser manipulada para bien o para mal a menos que voluntariamente decida manipularse a sí misma.
Fuente: Por PIJAMASURF - 05/26/2013 (www.pijamasurf.com)











